Figura 5.4f: 10 000 años de experimentar el espacio ortogonal.
El "cuarto distorsionado de Ames" (según Ames, en Gregory
1976, pags. 178, 179).
10,000 años de vivir el espacio ortogonal nos hace, en
ocasiones, ver ángulos rectos donde no los hay, aun a precio de hacer
de personas normales enanos o gigantes y de producir fenómenos físicos
imposibles. En el "cuarto distorsionado de Ames" al aceptar -a
priori- su rectangularidad no podemos evitar ver a las gemelas como
de diferente tamaño. Aquí nuestras apreciaciones son erróneas.
Como podemos observar en el croquis, las gemelas se encuentran a diferente
distancia del observador, pero este prefiere "normalizar" la geometría
del cuarto y ver las gemelas a la misma distancia, a precio de cambiarles
su estatura. Visto así, la cultura también distorsiona el
espacio.