Stephen Wolfram


Nacido en Inglaterra, de naturaleza conflictiva y de maneras extravagantes... "Ingresó a la Universidad de Oxford a los dieciséis años... Al salir de Oxford fue directo al Cal Tech... Justo al cumplir los veinte obtuvo su doctorado. Allí tomó un puesto de investigador y se convirtió en el más joven becario de la MacArthur Fellowships, también conocida como ‘genius grants’. Terminó con Cal Tech a resultas de una disputa sobre la propiedad de un lenguaje de computación para manipulación de símbolos que él había desarrollado. De los muchos puestos que se le ofrecieron tomó uno en el Institute for Advanced Study, por donde pasaron Einstein y von Newmann. Aquí provocó al ‘establishment’ al descartar su investigación sobre la cromodinámica cuántica en favor de lo que muchos consideraban una diversión cuasi-científica: los autómatas celulares... Estaba convencido de que la ciencia se encontraba en el umbral de un nuevo tipo de metodología para la investigación. En lugar de diseñar experimentos con materiales reales, la computadora en sí misma era un sustrato viable para la experimentación. La computadora era un reino situado en algún lado entre las excursiones mentales articuladas posteriormente en fórmulas lógicas, y la manipulación experimental de la materia en tubos de ensayo que producen mediciones significativas. El territorio era abstracto, sin embargo existía, y nada ilustraba mejor esta nueva forma de investigación que los autómatas celulares (AC). Igualmente importante para Wolfram era el hecho de que los AC eran sistemas complejos genuinos que fácilmente se podían localizar dentro de los confines de una computadora."


"Para Wolfram, no obstante, los AC eran un tema periférico en relación a la complejidad... 'El punto es sencillo', dice Wolfram. 'Puedes comenzar con cualquier cosa, por más simple que parezca, sin embargo puedes obtener algo que parece muy complejo, tan complejo que si te la presentan, no puedes decir otra cosa más que se debió al azar'.