Jorge Daniel PŽrez Coronel

Medios Digitales

4¡ Semestre

ƒpoca virtual

 

Parado a lo lejos est‡ ese individuo claramente humano, oscurecido a  la moda moderna  por vestirse con piel de animales, por dejarse la el vello en todo el cuerpo, por emitir sonidos  que seguramente no podr’amos codificar del todo, pero seguramente entender’amos.

 Est‡ este individuo que siente dolor, miedo, alegr’a y cualquier cosa que puedas sentir tu, la œnica diferencia es que el existi— primero, incluso que la historia pudiera conservar su imagen.

Seguramente una de las primeras cosas que se le habr‡ ocurrido hacer,  fue  tomar un peque–o madero que se le cruzo en el camino, y trazar un golpe en el suelo  para  seguir su movimiento gestual y hacer una l’nea.

Puedo saber que hay algo en la realidad que el ojo humano registra y el cerebro codifica en tenor de un lenguaje.

Lo que sea que hay en la realidad que percibimos  y que podemos llamar imagen es probablemente  indescifrable  en su œltima consecuencia, pero la manera en que nosotros  le regresamos ese impulso a la atmosfera de lo real, la manera en que  mandamos esa otra imagen que somos nosotros mismos, respondiendo al medio ambiente, eso podemos  cuantificarlo.

Pienso que toda esta desesperaci—n por transformar la realidad sigue respondiendo a la sensaci—n de ese primer gesto. Hoy la realidad es muy flexible, la diferencia entre imaginar   c—mo exprimimos un lim—n y nos lo llevamos  a la boca, y deveras partirlo  y exprimirlo, no es mucha.

Seguramente si la imaginaci—n fuera tan poderosa como es la realidad, podr’as decir f‡cilmente, estoy en la cima del Everest, y de un momento a otro, abrir los ojos y estar respirando esa niebla en ese panorama lleno de picos de monta–a.

La imagen  logr— la  permanencia gracias  a la tecnolog’a,  ya sea el proceso y mŽtodo de golpear un pincel en un plano, o  a la tŽcnica de raptar  un pedazo de lo real e insertarlo en un cuadrado de papel  sometido a ‡cidos en el cuarto oscuro.

TambiŽn la imagen pudo moverse gracias a la tecnolog’a, que raro pensar  que  todo se est‡ moviendo en la realidad, y  tambiŽn pensar que pueda haber algo completamente inm—vil ah’ dentro de nosotros.

Ver la imagen de uno mismo  en  una pantalla de luz proyectada sobre   un plano blanco, es pensar que la realidad puede traducirse a lo que sea,  a cuadros  de fotograf’a por segundo, o a un c—digo binario  que adem‡s puede darte la libertad  de hacer lo que  se te antoje  moralmente prohibido en el otro medio virtual, el medio de la realidad.

 Lo virtual para mi es aquella interfaz que te permite comunicarte contigo mismo, m‡s aœn es esa sustancia con la que interactuamos y llamamos materia, codificada en un momento del espacio en el que podemos modificarla.

No sŽ si hay algo ah’ en verdad, hace poco  me entere que entre los ‡tomos solo hay espacio, y pues entre los pixeles y los ‡tomos no creo que haya  diferencia. Cada vez me convenzo m‡s de que esto que alguna vez pensŽ inamovible y constante, la  materia f’sica, es tan  maleable como el pensamiento.

Puedo pensar que cada vez es m‡s real que  el CPU  tenga una inteligencia propia m‡s all‡ de mi, quiz‡  ya es de esta manera, puedo pensar tambiŽn, que para m’ es posible viajar en el tiempo, o hacer lo que se me antoje,  lo que quiero  decir es que  la palabra ÒimaginarÓ es un sin—nimo de hacer-real.

 Es retar al mundo de  a sabiendas de que todo lo que quiera puede ser posible, es saber que  vivo en una realidad virtual, donde mis ideas son ejecutables, mi pensamiento es un archivo *.doc, tal y como esta hoja que lees.

Pero en serio, hay una palabra que significa ilusi—n para los  budistas, es Maya, corresponde a la Matrix para los occidentales, lo que realmente me importa es ser la tecnolog’a para ir m‡s all‡ de lo ilusorio, aunque m‡s bien  resulta que las maquinas cobren, total control sobre nosotros, y sobre nuestros organismos, y vayamos  a velocidad luz hacia ser algo mas all‡ de lo humano.

A pesar de todo eso, creo que  dentro de nosotros est‡ toda la tecnolog’a para ser libres de ver todo lo invisible que es el universo, y creo que el impulso va a seguir siendo ese mismo movimiento de percepci—n, del primer dibujo hecho en la arena.

Por m‡s era Binaria  y revoluci—n transhumana, puedo pensar f‡cilmente que ya en este momento tengo a mi alcance todo lo que pueda imaginar.

Entonces la Žpoca virtual ha sido siempre, solo que ahora, tenemos la compa–’a de seres complicad’simos hechos de focos que se encienden y se apagan. Y si ellos pueden hacerme m‡s libre, incluso si eso implica la destrucci—n de algo en m’, entonces que el esp’ritu de la Žpoca decida si somos tan fuertes como para sobrevivirnos a nosotros mismos, ha sido as’ siempre.

En cuanto la imagen me parece que siempre es la misma, el medio no es lo m‡s importante, para m’ la imagen es eso que est‡ detr‡s de la ilusi—n de la realidad, el medio  para la percepci—n,  es solo el remedio de la Žpoca. Y creo que da igual una rama de un ‡rbol, el After Effects, la programaci—n rob—tica,  o solo el hecho de observar con un l‡piz en la mano, pero si hacemos una met‡fora, seguramente el œltimo hombre vivo vuelva a usar un l‡piz para comunicarse.